lunes, 18 de enero de 2010

Conciencia, vacio fertil y meditacion

Hablando con mis compañeras de meditacion de los jueves, salio el tema del qué somos. No desde un punto de vista de "conocete a ti mismo", sino desde el punto de vista de la realidad "objetiva" "ultima" ( entre comillas estos dos conceptos ). Somos nosotros y el mundo viviente materia o energia ?
y los cambios que desde la irrupcion de la fisica cuantica se viene produciendo en este debate.
Mi hermana opinaba que finalmente somos energia y yo argumentaba que este era un acercamiento dualista al asunto; sin embargo no sabia como contra argumentar algo que parece tan evidente como es que la corporeidad es lo primero que desaparece.
Hablamos de los experimentos con "particulas" atomicas en los que se ha visto que las mismas varian; que se comportan como ondas ( energia ) o como particulas (materia ) dependiendo del observador. Que el comportamiento dualista no deviene per se de la realidad "objetiva" sino del hecho de la presencia del observador, del ser humano.
Seguimos debatiendo sobre que hay mas alla de ese onda-particula y acabamos sin llegar a ninguna conclusion.
Ninguno de los meditadores venimos de la ciencia, por lo que nuestras opiniones son de meros buscadores, sin conocimientos cientificos, solo desde la divulgacion.
Ademas mi opinion esta teñida de la conexion que se esta produciendo entre las sabidurias orientales ( budismo, taoismo) y la ciencia occidental ( en concreto la fisica cuantica o la teoria sobre la biologia del amor de maturana, etc ).
Al dia siguiente mientras meditaba al amanecer ( es la mejor hora para meditar, pareciera que el mundo estuviera totalmente inmovil )tuve una vision que respondia a la pregunta que nos haciamos.
En un instante desaparecio la conciencia sobre mi definida por mi cuerpo o por mi mente; ni habia cuerpo ni habia mente, no habia nada; solo existia conciencia expandida, sin limite, vacia y a su vez absolutamente abarcativa de todo lo creado, absoluta. La sensacion de habitar el vacio, el vacio fertil de donde todo sale y a donde todo retorna. Conciencia sin espacio, ni tiempo y que materializa en millones de formas.
Da igual que me muestre como corporeidad o como energia.
Finalmente solo "Conciencia" "Vacio" "Dios". Palabras que vinieron a mi boca.
Y esta experiencia enlaza directamente con la que tuve este verano en Quintana de Valdivielso durante el SAT II, la tarde que durante el ejercicio de movimiento espontaneo que consistia en adentrarse en el circulo como circulo vacio. Una sensacion de familiaridad con ese vacio, entre en el sin dudarlo, con gran alegria de dejar atras toda la pesadez de lo concreto; y me vino esta imagen del Vacio Fertil como el lugar/no lugar mas primigenio del mundo, de mi mundo.

1 comentario:

  1. Hay que ver que bonito es lo que cuentas. Bueno, bonito es quizá una palabra algo basta en signiciaciones, pero creo que es la única que se me ocurre. El caso es que cuando me he planteado esas mismas preguntas, u otras de similar relevancia (mucha para unos, ninguna para otros), he concluido que yo pertenezco al grupo de aquellos a quienes no les importa.

    Me da lo mismo cuál sea mi materia prima, eso no va a cambiar mi sentir ante los acontecimientos de mi alrededor. Me da lo mismo que haya un destino inamovible, pues nunca lo sabré, y si me entero de que es así, que más da, si es invariable... Me da lo mismo que exista un Dios (o cien) pues cómo afectaría mi vida ese hecho. Vivo igual con Dios que sin él. Y moriré de la misma forma.

    Total, que lejos de insinuar que me parece una pérdida de tiempo discutir sobre estas cosas (quiero aclarar que no es lo que he querido decir), si veo un tanto absurdo tomar una postura al respecto. Y por eso comulgo contigo en lo que dices, aunque por mi experiencia (o mi falta de ella) me cueste entender bien a qué te refieres con esas cosas (vacío fértil, adentrarse en el círculo como círculo vacío, etc.).

    En cualquier caso me ha gustado leerte.

    Un abrazo Gerardo.

    ResponderEliminar