martes, 9 de marzo de 2010

wild heart ( una road movie con final que me gusto)

De entrada y para que no os coja de sorpresa no suelo disfrutar con las peliculas de borrachos en franca decadencia.

No entiendo esa absoluta disociación de nuestra cultura occidental entre la adoración maniaca hacia los triunfadores de wall street y la adoración suicida hacia los personajes malditos de las peliculas. Parece que entronca directamente con esa dificultad para valorar positivamente a quien le va bien, con la envidia que provocan aquellos que sonrien, o que ganan dinero, o que simplemente no se quejan.

El itinerario de Wild Heart es habitual de estas pelis: "vieja estrella del country venido a menos (jeff bridges) y en cierto sentido "traicionado" por su hijo musical ( el guaperas de collin farrel), entrado en años y en algunos kilitos ( no por eso es menos atractivo jeff bridges ), dandole a la botella que da gusto, tocando y cantando sus canciones de bar en bar. la estrella está en una encrucijada vital, y aparece una periodista de cuyo encuentro su vida va a girar 180 "degrés".
El final no es el esperado y por eso me gusto. Ni tragico ( podria haber sido, como en tantas ocasiones de las pelis y de la realidad), ni almibarado ( la resurreccion de los muertos ), sino que opta por el "budismo", por la via de en medio, con total simplicidad (podria haber sido un capitulo mas de aquel programa de tv "vivir cada día" ( por otra parte un programa terriblemente aburrido, tedioso y cateto). Pero hay realidad de alguien ante la adversidad, esta la fuerza del amor en momentos de la vida, en que el amor como una chispa salta frente a tus ojos y al estilo "saulo caido del caballo", algo paso; y mas tarde te deja a tu propia disciplina personal, a tu propia coherencia/ incoherencia para salir de los lugares alejados del eje central de la vida o para seguir en ellos.

Este tipo de personajes el cine americano los borda, claramente por estar muy cerca del sueño americano de hombre hecho a si mismo en el enves y de hombre desecho a si mismo en el reverso.

Me fascina ese espiritu tan marcadamente individualista, en la construcción y deconstruccion del propio destino.

De alguna forma es el espiritu de los padres espirituales fundadores de los Estados Unidos; me refiero a Thoreau, a Walt Whitman, a Jefferson. A ese espiritu radicalmente basado en la libertad y en la comunion con la naturaleza y con otros hombres y mujeres, pero siempre desde la optica de la libertad. Hay una mistica natural que me subyuga en Whitman. Hay algo de lo libertario de los primeros colonos y algo de la tradición de los indios americanos en su respeto hacia la madre tierra.
Y que mejor que cerrar el día de hoy con Whitman.

Canto del camino real
1
A pie, alegre, salgo al camino real,
Soy sano, soy libre, el mundo se extiende ante mí,
El largo camino pardo me conducirá adonde yo quiera.

Yo no llamo a la fortuna: yo soy la fortuna,
Ya no lloriqueo, no difiero mis actos, no necesito nada,
He acabado con las quejas domésticas, con las bibliotecas, con las criticas querellosas,
Vigoroso y contento, recorro el camino real.
..............................

9
Allons! ¡Quienquiera que seas, ven, viaja conmigo!

Y encontrarás lo que no fatiga jamás.

La tierra no se cansa jamás,
La tierra es ruda, silenciosa, incomprensible al principio, la Naturaleza es ruda e incomprensible al principio,
No te desanimes, persevera, hay cosas divinas encubiertas,
Te juro que hay cosas divinas cuya hermosura las palabras no pueden expresar.

Allons! No debemos detenernos aquí,
.........
Walt Whitman
Hojas de hierba

No hay comentarios:

Publicar un comentario