una luz frenetica y cegadora arranca las capas de corteza que se han ido adhiriendo a mi corazon
los vilanos suavemente comienzan a desprenderse de su matriz arborea
las semillas vuelan en busca de pareja que les haga fertiles
los reflejos del amor en el aire despuntan las hojas
la suavidad de la tarde atrapa la mirada infinita y perdida del monje errante
el horizonte envuelto en nubes blancas de polen
el sueño vence las resistencias de la conciencia
una musica repetitiva conecta mis neuronas con las estrellas
la libertad arrasa todo vestigio de pasado
mi mente vaga libremente por espacios deshabitados
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